Esta jornada, la activista feminista dijo estar convencida de que la única lucha que va a cambiar el país, es «una lucha colectiva».
Fue una cita no sólo musical. El evento también sirvió para exigir justicia por los casos de feminicidio y violación pendientes de resolución. Así lo hizo notar Galindo, que lució un traje rojo.
Se arropó del cariño de sus seguidoras y seguidores, pero también de las personas que se ven identificadas con su lucha.
Galindo se montó en la tarima y pisoteó el cartel con los rostros de los jueces, fiscales y feminicidas. Repartió flores, se tomó fotografías y se estrelló contra la violencia machista en medio de la ovación de los asistentes.
“Bolivia va a ser feminista, compañeras, vamos a hacer una lucha grande por la dignidad de las mujeres. ¡De una vez basta!”, dijo
Luego, al concluir la actividad ratificó su anunciada «sorpresa» con respecto a la elección del Defensor del Pueblo, con la que -aseguró- «se va a caer el techo de la casa grande del amo».
«El jueves 31 de marzo, a las 9:30 en punto, se va a caer el techo de la casa grande del amo y de la Asamblea Legislativa Plurinacional», señaló Galindo en referencia a la Casa Grande del Pueblo.
La activista detalló que ese día, partirá de la Virgen de los deseos, la casa de Mujeres Creando, rumbo a la oficina donde reciben las postulaciones a Defensor del Pueblo.
«No estoy diciendo que me voy a postular, estoy diciendo que voy a ir a darles una sorpresa que se les va a caer el techo», reiteró al finalizar la grabación del videoclip.
Esta tarde, la activista dijo estar convencida de que la única lucha que va a cambiar el país es «una lucha colectiva».
La «gran sorpresa»
El pasado 7 de marzo, Galindo anunció que daría una «gran sorpresa al país».
Sin dar más detalles, además criticó el trabajo de la actual Defensora, Nadia Cruz, y dijo que el vicepresidente David Choquehuanca buscó repostularla en el cargo. Sin embargo, aseguró que no lo hará por la «vergüenza» que ella le hizo pasar.
En esa ocasión, además dijo que en la pasada elección presentó su postulación con «una carpeta impecable», la cual fue enviada «al basurero» por la entonces legisladora del MAS Susana Rivero.